Diabetes tipo 2: síntomas iniciales, causas y diagnóstico
Se calcula que en España hay más de 5 millones de personas con diabetes tipo 2, y aproximadamente la mitad no han sido diagnosticadas. Puede estar presente durante años sin síntomas evidentes, causando daño silencioso en múltiples órganos.
¿Qué es la diabetes tipo 2?
La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica en la que el cuerpo no utiliza bien la insulina (resistencia a la insulina) o no produce suficiente. Como resultado, el azúcar (glucosa) se acumula en la sangre en lugar de entrar a las células para usarse como energía.
Es diferente de la diabetes tipo 1, que es una enfermedad autoinmune en la que el páncreas no produce insulina. La tipo 2 tiene un componente importante de estilo de vida, aunque también factores genéticos.
Síntomas iniciales de la diabetes tipo 2
El problema es que muchos de estos síntomas son sutiles o se atribuyen al cansancio o el envejecimiento:
- Sed excesiva: sensación constante de sed difícil de saciar
- Ganas frecuentes de orinar: especialmente por la noche
- Cansancio inusual: fatiga que no mejora con el descanso
- Visión borrosa: los cambios en el líquido ocular pueden afectar la visión
- Heridas que tardan en cicatrizar
- Infecciones frecuentes: especialmente urinarias, cutáneas o de las encías
- Hormigueos o entumecimiento en manos y pies (neuropatía temprana)
- Hambre excesiva a pesar de comer con regularidad
- Pérdida de peso sin motivo (menos frecuente que en tipo 1)
La diabetes tipo 2 puede estar presente durante años sin síntomas evidentes. La única forma de saberlo con certeza es una analítica de sangre. Por eso las revisiones médicas periódicas son tan importantes, especialmente si tienes factores de riesgo.
Factores de riesgo
- Sobrepeso u obesidad: el principal factor de riesgo modificable. El exceso de grasa abdominal es especialmente relevante.
- Sedentarismo: la actividad física ayuda al cuerpo a usar la insulina eficientemente
- Antecedentes familiares: tener familiares de primer grado con diabetes tipo 2 multiplica el riesgo
- Edad superior a 45 años: aunque cada vez más frecuente en jóvenes
- Prediabetes previa: glucosa elevada pero sin llegar a diabetes
- Diabetes gestacional previa
- Hipertensión arterial
- Colesterol o triglicéridos elevados
- Síndrome de ovario poliquístico en mujeres
Diagnóstico
Se diagnostica mediante análisis de sangre. Los criterios diagnósticos son:
| Prueba | Normal | Prediabetes | Diabetes |
|---|---|---|---|
| Glucosa en ayunas | Menos de 100 mg/dl | 100-125 mg/dl | 126 mg/dl o más |
| HbA1c (hemoglobina glicada) | Menos de 5,7% | 5,7-6,4% | 6,5% o más |
| Glucosa 2h tras sobrecarga | Menos de 140 mg/dl | 140-199 mg/dl | 200 mg/dl o más |
Para el diagnóstico se requiere confirmación en una segunda analítica, salvo si hay síntomas claros.
Tratamiento y control
Cambios en el estilo de vida (la base)
- Alimentación equilibrada: reducir azúcares simples y carbohidratos refinados, aumentar fibra, verduras y proteína magra
- Ejercicio físico regular: 150 minutos semanales de actividad moderada mejoran significativamente el control glucémico
- Pérdida de peso: en personas con sobrepeso, perder el 5-10% del peso mejora drásticamente el control
Medicación
La metformina es el medicamento de primera línea. Es eficaz, bien tolerada y tiene décadas de evidencia. Según la evolución, puede combinarse con otros fármacos o insulina.
Complicaciones de la diabetes no controlada
A largo plazo, la hiperglucemia sostenida daña los vasos sanguíneos y nervios:
- Retinopatía diabética (daño ocular)
- Nefropatía diabética (daño renal)
- Neuropatía periférica (hormigueos y pérdida de sensibilidad)
- Enfermedad cardiovascular aumentada
- Pie diabético
La buena noticia: con un buen control, estas complicaciones se pueden prevenir o retrasar enormemente.
La información de este artículo es orientativa. Si crees que puedes tener alguno de estos síntomas o condiciones, consulta con tu médico antes de sacar conclusiones. Solo un profesional de la salud puede evaluarte correctamente.