Hipertensión arterial: causas, valores normales y cómo controlarla
La hipertensión es conocida como "el asesino silencioso" porque en la mayoría de los casos no da síntomas, pero daña silenciosamente el corazón, los riñones, el cerebro y los ojos. Afecta a más de 14 millones de españoles, y muchos no lo saben.
¿Qué es la tensión arterial?
La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al circular. Se mide con dos valores:
- Sistólica (el número alto): presión cuando el corazón se contrae y bombea sangre
- Diastólica (el número bajo): presión cuando el corazón está en reposo entre latidos
Se expresa como "sistólica/diastólica", por ejemplo 120/80 mmHg.
Valores de referencia de la tensión arterial
| Categoría | Sistólica | Diastólica |
|---|---|---|
| Óptima | Menos de 120 | Menos de 80 |
| Normal | 120-129 | 80-84 |
| Normal-alta | 130-139 | 85-89 |
| Hipertensión grado 1 | 140-159 | 90-99 |
| Hipertensión grado 2 | 160-179 | 100-109 |
| Hipertensión grado 3 | 180 o más | 110 o más |
Se considera hipertensión cuando los valores de 140/90 o más se confirman en al menos dos mediciones en días diferentes.
¿Por qué no da síntomas?
La mayoría de personas con hipertensión no tienen ningún síntoma, especialmente al principio. Cuando aparecen síntomas (dolor de cabeza, mareos, visión borrosa), suele ser porque la tensión está ya muy elevada o lleva mucho tiempo alta. Por eso es fundamental medirla periódicamente aunque uno se encuentre bien.
Causas y factores de riesgo
Hipertensión primaria o esencial (90% de los casos)
Sin causa única identificable. Se desarrolla gradualmente con los años. Influyen:
- Edad: el riesgo aumenta con los años
- Antecedentes familiares
- Sobrepeso y obesidad
- Sedentarismo
- Dieta rica en sal y pobre en potasio
- Consumo de alcohol
- Tabaquismo
- Estrés crónico
Hipertensión secundaria (10% restante)
Causada por otra enfermedad: enfermedad renal, alteraciones hormonales (hiperaldosteronismo, síndrome de Cushing), apnea del sueño o ciertos medicamentos (anticonceptivos orales, antiinflamatorios, descongestionantes).
Riesgos de la hipertensión no controlada
La presión elevada sostenida daña los vasos sanguíneos y los órganos que dependen de ellos:
- Corazón: infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, hipertrofia ventricular
- Cerebro: ictus (derrame cerebral), deterioro cognitivo
- Riñones: insuficiencia renal crónica
- Ojos: retinopatía hipertensiva, pérdida de visión
- Arterias: arteriosclerosis acelerada
Cómo controlar la tensión arterial
Cambios en el estilo de vida (imprescindibles)
- Reducir la sal: menos de 5g al día. El mayor impacto dietético en la tensión.
- Dieta DASH: rica en frutas, verduras, lácteos desnatados, legumbres y pobre en grasas saturadas
- Ejercicio aeróbico regular: 30 minutos la mayoría de los días. Reduce la tensión 5-8 mmHg
- Perder peso: cada kilo perdido reduce la tensión aproximadamente 1 mmHg
- Limitar el alcohol: máximo 1-2 unidades al día
- Dejar de fumar: el tabaco eleva la tensión y daña las arterias
- Gestionar el estrés: el estrés crónico contribuye a la hipertensión
Medicación antihipertensiva
Cuando los cambios de estilo de vida no son suficientes, el médico puede prescribir medicación. Los grupos principales son: IECA, ARA II, calcioantagonistas, diuréticos tiazídicos y betabloqueantes. La elección depende del perfil de cada paciente.
- Reposa 5 minutos antes de medirte
- Siéntate con la espalda apoyada y el brazo a la altura del corazón
- No hables durante la medición
- Mídete 2 veces con 1-2 minutos de diferencia y anota ambas
- Hazlo a la misma hora cada día para comparar
- No midas después de ejercicio, café o tabaco
La información de este artículo es orientativa. Si crees que puedes tener alguno de estos síntomas o condiciones, consulta con tu médico antes de sacar conclusiones. Solo un profesional de la salud puede evaluarte correctamente.